¿Una pregunta muy frecuente que surge en yoga es: ¿debemos practicar durante los días de luna llena? La respuesta varía según el estilo que se practica.

Vamos a explorar un poco y conocer las influencias que la luna tiene en nuestra fisiología, en nuestro cuerpo físico y mente al nivel energético.

Una luna llena ocurre cuando el sol y la luna son opuestos entre sí, influyendo gravitacionalmente en la tierra. Con su atracción, cambia las mareas del océano. Esto también tiene una influencia sobre nuestro cuerpo ya que tiene una composición alta de agua. Se observa el efecto sobre los ciclos hormonales de la mujer.

La luna llena es un momento muy poderoso e intenso. En esta época del mes, la luna está iluminada en toda su belleza y uno puede sentir un cambio energético con el aumento de las emociones o sentimientos intensos.

¿Cuál es la relación entre el yoga y la luna?

Hatha yoga generalmente se traduce como el yoga del sol (ha) y la luna (tha). Esto se refiere al equilibrio de dos energías diferentes dentro de cada uno de nosotros: el sol se refiere a la energía masculina, activa y caliente, mientras que la luna se refiere a la energía femenina, receptiva y fría.

Básicamente, el yoga consiste en equilibrar estas dos energías, la flexibilidad y la fuerza, el cuerpo y la mente, la acción y la reflexión.

Además de esta primera conexión básica entre el yoga y la luna, también es importante mencionar que algunas tradiciones de yoga como Ashtanga yoga recomiendan abstenerse de practicar yoga durante la luna llena para honrar los ritmos de la naturaleza.

Otros, por el contrario, invitan a los practicantes de yoga a practicar durante la luna llena para liberar lo que ya no les sirve y plantar semillas de intención para la luna nueva. De hecho, es un buen momento para practicar yoga suave y abrirse para recibir la energía que la luna llena tiene para ofrecer.

Practicar un saludo a la luna en lugar del clásico saludo al sol es una excelente manera de honrar la luna llena en nuestra práctica de yoga. Ayudará a calmar el cuerpo y la mente, invitando un poco de energía «yin» a nuestras vidas.

Practicas de Pranayama y Meditación también nos ayudara a absorber esta energía potente y mantener el equilibrio entre nuestras energías.

Priya Sugandh

Priya Sugandh

Tras licenciarme en psicología y filosofía continué con el estudio de sánscrito y fui practicando diferentes estilos de yoga hasta especializarme en Ashtanga y Hatha Vinyasa. Actualmente, con sede en Barcelona, imparto workshops, retiros y formación para profesores alrededor del mundo. Mientras, continúo formándome en yoga en mi India natal.

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