Tradicionalmente, los saludos al sol se practicaban durante el amanecer para saludar a la luz, tanto desde el exterior al sol como en nuestro interior, la luz interna. El movimiento fue nuestra forma de despertar nuestro fuego interno, generar calor y «quemar impurezas». Los saludos al sol se practicaban principalmente para que el sol pudiera calentar la columna vertebral, generar calor y permitir una transición más fácil a posturas de yoga más prolongadas o asanas estáticos que vienen después en la práctica. Hoy es difícil encontrar una clase de yoga, sobre todo, de estilos Vinyasa, que no incorpore algunos o todos los saludos al sol en una secuencia, independientemente de la hora del día. Muchas clases comienzan con saludos como una forma de calentar los músculos y animarnos a crear equilibrio, concentración y una mente tranquila, “es una meditación en movimiento” para convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.

Hay muchas variaciones de un saludo al Sol, pero el uso físico principal es despertar el sol interior y generar calor y aportar energía al cuerpo. Se practica mejor por la mañana y / o al comienzo de una práctica de yoga. Se da mucho énfasis en mantener una coordinación consciente entre la respiración y el movimiento. La respiración con movimiento es un elemento clave del Yoga, y eleva su práctica a algo más que una serie de estiramientos y formas físicas.  Una técnica tradicional de Vinyasa une una respiración para cada movimiento, que es un lugar perfecto para comenzar. Cuantas menos respiraciones, más rápido se moverá el cuerpo de un asana a otro, y más activo será el flujo de energía.

Generalmente es una serie de 12 posturas enlazadas con la respiración en los estilos de Hatha Yoga clásico. Se varía según el estilo que se practica. En Ashtanga Vinyasa y Vinyasa hay dos tipos de Saludos al sol A y B que incluyen saltos para entrelazar los asanas.

También en los estilos clásicos de yoga, cada asana de la secuencia está asociado con un mantra. Los asanas están vinculados con doce nombres del Dios Surya, el sol.

Tienen un efecto sobre los centros energéticos y las cualidades asociadas con cada centro energético.

Priya Sugandh

Priya Sugandh

Tras licenciarme en psicología y filosofía continué con el estudio de sánscrito y fui practicando diferentes estilos de yoga hasta especializarme en Ashtanga y Hatha Vinyasa. Actualmente, con sede en Barcelona, imparto workshops, retiros y formación para profesores alrededor del mundo. Mientras, continúo formándome en yoga en mi India natal.

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