Mucha gente a menudo me pregunta si deberían hacer una formación de yoga incluso si no piensan en dedicarse a esta profesión. Siempre respondo con un “¡Si, claro!”. Una formación básica de 200 horas es una oportunidad maravillosa para profundizar en la práctica y los conocimientos filosóficos. Es difícil experimentar esto en una clase de 60 o 90 minutos. Pero es importante tener en cuenta algunos aspectos clave para elegir una formación adecuada.

  1. Conocimientos actualizados para las Técnicas de asanas

El yoga es una práctica maravillosa y beneficiosa cuando se realiza de manera segura. Y, sin embargo, no es ningún secreto que las lesiones de yoga han aumentado en los últimos años.

Para evitar eso y que la practica sea más segura hay que realizar cambios en las indicaciones, alineaciones y la forma de secuenciar las clases. Resumiendo, la formación debería enseñar una alineación segura, una secuencia equilibrada que reduce el estrés repetitivo y, quizás lo más importante, la idea de que las posturas de yoga deberían ser adaptadas a las personas y no las personas a las posturas.

  1. Anatomía esencial del yoga

El aprendizaje de la anatomía es una parte esencial de una Formación de Hatha Vinyasa. Desarrollar el conocimiento de anatomía es un camino para aumentar todo tipo de conciencia. La experiencia con las posturas se profundizará, la propiocepción aumentará, la comprensión de cómo la respiración afecta la fisiología de nuestro cuerpo y que efecto tiene sobre los asanas aumentara, ayudara a secuenciar mejor las clases y evitar las lesiones.

  1. Filosofía e historia

Un contenido reflexivo de filosofía del yoga nos da una visión más completa de los aspectos de la práctica que no se puede cubrir en las clases diarias de yoga: estudio de los textos del Yoga, Los Yoga Sutras de Patanjali, los ocho pasos de yoga de Patanjali, El Bhagavad Gita, El Hatha Yoga Pradipika, etc. El estudio de los textos antiguos nos ayudara a comprender cómo ha evolucionado la práctica de asanas, y una comprensión experimental de cómo incorporar y asimilar estas enseñanzas en la práctica y en la vida diaria.

  1. Ajustes manuales inteligentes y hábiles

 Cómo ofrecer ajustes manuales seguros a los alumnos y practicantes del yoga. Ajustar es una arte respaldado por el conocimiento de Anatomía, el poder de la Observación y el Respeto hacia los cuerpos con la intención de estabilizar y ayudar y no solo profundizar en las posturas.

  1. Importancia de la practica como profesor

Incluso si no tienes la intención de enseñar como profesor cuando termine la formación, ¡aprender a enseñar frente a un grupo es una habilidad increíblemente valiosa! El objetivo de las prácticas como profesor no es ser perfecto desde el principio. En cambio, es una oportunidad para superar los miedos y aprender a transmitir y expresar en una comunidad de compañeros de apoyo y aprender a recibir comentarios constructivos y compasivos.

  1. Obtener herramientas para la vida cotidiana

Una formación de yoga puede ser transformadora y también intensa. Sin embargo, cuando se termine la formación, debes sentir que has adquirido un autoconocimiento y herramientas para vivir una vida equilibrada. Una buena formación de profesores de yoga te dará las herramientas para observar tus patrones y tendencias, y por qué sufres y reaccionas de la manera en que lo haces. Te dará las habilidades para la vida para aparecer y manejar las mismas situaciones de una manera más saludable y menos estresante.

Priya Sugandh

Priya Sugandh

Tras licenciarme en psicología y filosofía continué con el estudio de sánscrito y fui practicando diferentes estilos de yoga hasta especializarme en Ashtanga y Hatha Vinyasa. Actualmente, con sede en Barcelona, imparto workshops, retiros y formación para profesores alrededor del mundo. Mientras, continúo formándome en yoga en mi India natal.

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